La tortuga triste
Hoy martes 7 de Abril de 2020. Desde mi Paraíso Occidental . Es decir mi claustro de Correspondencia. Sigüenza y Góngora llamó así al Convento Real de Jesús María en 1684. Pues bien, así me siento como una monja del siglo XVII y lo disfruto; entre la clausura (no salgo de casa), la obediencia (obedezco las recomendaciones para no contagiarme del covid19) y la castidad (Francis está lejos desde hace un mes y no llegará hasta mayo). Del voto de pobreza, sin comentarios (ese no se me da). En fin esta es la segunda entrega que titulé “La tortuga triste” ya verán porque: La Semana Santa, en casa de mi abuela se observaba al pie de la letra y empezaba el Viernes de Dolores con la frase: “El Viernes de Dolores se despiden los amantes y el Sábado de Gloria, vuelven a ser lo que eran antes”. Mi mamá la aprendió muy bien, pues nos corría, novios, amigos y pretendientes, con tres hijas adolescentes (Rochy no cuenta porque era muy pequeñita), debió haber sido un descanso para ella v...